Esculturas

A pesar de que el mismo Guayasamín se consideraba más como pintor, fue autor de múltiples esculturas: desde pequeñas figuras, cabezas, torsos desnudos, fuentes, móviles, hasta gigantescos monumentos como es el caso de los conocidos “La Patria Joven” y “Rumiñahui”.

Los materiales que empleaba eran variados: yeso, arcilla, cerámica, plastilina, madera, como también materiales más duraderos como piedra, bronce, cobre. Sus temáticas, por otro lado, abarcan toda la gama de posibilidades plásticas; algunas son obras realistas, llenas de movimiento y con un marcado carácter psicológico, otras de patetismo heroico, otras inspiradas en el arte precolombino, con rasgos particulares como nariz amplia, ojos oblicuos y boca con grandes labios.

Además de su trabajo en escultura monumental, para relajarse trabajaba en diseños para joyas. Estas pequeñas esculturas, algunas de marcado carácter santuario, fueron realizadas con gran precisión y detalles, con incrustaciones de piedras preciosas, lo que les proporcionaba “luz, movimiento y sonido” Eso las convirtió en piezas de tipo moderno basadas en las formas y diseños de las culturas ancestrales indígenas del Ecuador.

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